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ESPACIOS PROTEGIDOS RED NATURA 2000 Zonas de Especial Conservacion (Directiva Habitat) Castilla y León

Sierra de la Paramera y Serrota ESPACIOS PROTEGIDOS RED NATURA 2000 Zonas de Especial Conservacion (Directiva Habitat)

Categoría UICN: No asignado
Código del lugar: ES4110034
Administración competente Ámbito Año de declaración Área
Junta de Castilla y León
Terrestre 1997 22.586,82 ha

Descripción

Las sierras de Paramera y Serrota, como pertenecientes a la cordillera Central, se caracterizan por formar parte del zócalo hercínico constituido por materiales ígneos del paleozoico, fundamentalmente graníticos, y donde la tectónica de fractura es fundamental al elevar estos dos horst con una orientación longitudinal preferente E-O, sobre las fosas del Amblés y del Alberche a la vez que otra falla con dirección N-S los individualiza, la del puerto del Pico que se prolonga por el collado del puerto de Menga. Junto a ella destacar la presencia de diversas formas de modelado: arrasamientos erosivos, alteraciones de las rocas, encajamientos fluviales, pero reseñar especialmente el modelado glaciar y periglaciar, más importante el segundo (valles en cuna, nichos de nivación, pedreras,...) que el primero, reducido a formas de transición del modelado glaciar al nival. Las cumbres de estas sierras están arrasadas por la erosión del glaciar cuaternario, siendo la sierra de la Paramera un ejemplo magnífico. Las cumbres de la cordillera Central fueron retocadas por los hielos cuaternarios, no quedando ajenos estos dos horts. Este macizo aislado, conoció la presencia de los hielos, los cuales dejaron labrados en estas rocas cristalinas cinco aparatos glaciares, siendo el más importante el glaciar de los Hornillos. La formación de matorral es en este Espacio la predominante, ya sea el piornal, dominado por Cytisus oromediterraneus acompañado por Genista cinerascens, G.

florida, y Cytisus scoparius, o la mezcla de diferentes especies de leguminosas y cistáceas, pudiéndose encontrar también helechares mezclados con un matorral de labiadas. En los lugares menos atacados por el fuego se encuentran enebrales de Juniperus communis subsp. alpina y de modo muy puntual comunidades con erizón (Echinospartum ibericum).

Los pastizales, fruto del uso preferentemente ganadero del territorio, tienen gran importancia con la presencia de pastizales crioturbados de Festuca gredensis, y cervunales en los que domina Nardus stricta como comunidades más representativas, sin olvidar otros como berciales de Stipa gigantea, vallicares de Agrostis castellana o cerrillares de Festuca elegans. Las formaciones arbóreas presentan escasa entidad, destacando las masas de Quercus pyrenaica en las partes bajas junto a las encinas, que adquieren casi siempre la forma de monte adehesado, y que han sobrevivido a la secular deforestación producida por quemas ganaderas reiteradas y sobrepastoreo. En las márgenes de los ríos aparecen retazos del típico bosque galería a base de chopos y sauces. Respecto a las masas de repoblación destacan los pinares de P.

sylvestris y P. pinaster..

Normativa